La necesidad de que se nos escuche

A veces nos encontramos sorpresas en las redes sociales que nos sumergen en la perplejidad más absoluta.

Desde Chrysallis habitualmente colaboramos con los partidos políticos, con todos hemos colaborado en un momento u otro y siempre lo hacemos con el mejor de los ánimos. Por eso cuando se nos ha etiquetado en unas imágenes en las que aparece la Exposición de motivos y la Proposición no de ley que el PSOE ha presentado en el Congreso nos ha costado superar el asombro. Sobre todo porque entra en conflicto con lo que se está defendiendo desde las autonomías por parte de l@s representantes autonómic@s de esas siglas.

De forma pedagógica hemos realizado un repaso al texto que nos ha creado un profundo malestar.

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Ni la idea de reasignación ni el verbo reasignar forman parte del diccionario de la Real Academia Española. En cambio, aparece el término asignar, que hace referencia a otorgar aquello que le incumbe o pertenece a algo o alguien.

“Reasignar la identidad o la expresión de género…” lleva implícita la idea de que alguien con “capacidad suficiente” te otorga el derecho a ser quien te sientes, evidentemente es una expresión cisexista que confronta directamente con el derecho fundamental a la autodeterminación de la identidad.

Hablar de la situación de transexualidad como “…una situación muy compleja que requiere un abordaje multidisciplinar integral…” es problematizar a las personas apoyando la idea de que es posible no respetar esta diversidad humana puesto que es algo muy extraño y ajeno a las personas “normales”. También incide en la obligatoriedad de medicalizar la identidad por no ajustarse al estereotipo binario de hombre mujer.

 “….incluyendo la atención y acompañamiento psicológico cuando así lo solicita la persona, individual y en ocasiones familiar…”, el acompañamiento psicológico no es necesario por ser una persona transexual sino por ser una persona discriminada a quien se le han vulnerado derechos fundamentales como es el libre desarrollo de la personalidad o el derecho a la dignidad. Las familias puede que tengan que recibir apoyo psicológico para asumir una realidad que no estaba entre sus expectativas, pero en las mismas condiciones que si tuvieran que asumir cualquier otra realidad no esperada.

“…y por supuesto el tratamiento médico endocrinológico y quirúrgico” en vez de luchar por el empoderamiento de las personas trans, por la concienciación social de esta realidad, por el respeto a todas las corporalidades por supuesto lo más urgente es cisexualizarlas. Los tratamientos médicos que se piden no son privilegios, simplemente son los mismos a los que acceden las personas cis.

“En ocasiones la manifestación de la transexualidad aparece ya en edades tempranas y cada vez más vemos aparecer en España casos de personas menores que acuden a las consultas del Sistema nacional de Salud buscando atención y solución a esta problemática personal.” continua incidiendo en la relación de la transexualidad con el sector médico como si sentirse y ser hombre o mujer, las dos cosas o ninguna fuera una cuestión médica, un problema que se debe solucionar.

“La asistencia a esta población es muy compleja y no está resuelta a nivel nacional, existiendo unidades aisladas en algunas Comunidades Autónomas con muy distinta dotación de recursos profesionales” No tiene mayor complejidad que cualquier otro tratamiento hormonal o quirúrgico. De hecho los aumentos o reducciones mamarias son habituales en la población cisexual, los hombres cisexuales que tienen pecho, denominado ginecomastia, se someten con frecuencia a cirugías de masculinización torácica y las cirugías genitales están en cuarto o quinto lugar, dependiendo de la zona del planeta, de las cirugías plásticas realizadas a personas cisexuales. En esta frase también aparece la reina de la segregación y la marginación, “la unidad” eufemismo empleado para denominar a un conjunto de profesionales que han tutelado los procesos de las personas transexuales en los últimos años, habiendo sido denunciadas sus prácticas en muchas comunidades autónomas y siendo objeto de rechazo por la mayor parte del activismo trans. De hecho en las últimas legislaciones autonómicas se apuesta por modelos de atención no segregados y de proximidad que garanticen el mismo acceso a la salud que tienen las personas cisexuales.

En el segundo párrafo describe una realidad cuanto menos cuestionable puesto que en estos momentos, con mayor o menor acierto, las personas transexuales están siendo atendidas a nivel sanitario en cada una de sus comunidades autónomas incluso lxs menores transexuales que hace unos tres años tenían grandes dificultades están recibiendo si lo necesitan tratamientos en su CCAA.

En el tercer párrafo entra directamente a abordar la situación de nuestrxs hijxs, si se hubieran preocupado en escucharnos posiblemente el texto hubiera sido más acertado. Hablar de atención especial, de problemática, dramatizar el global no nos ayuda. En cuanto a la atención privada les podemos informar de que la oferta para menores es mínima y que las necesidades sanitarias de nuestras hijas e hijos está mayoritariamente resuelta por el sistema público. Aunque sí que coincidimos en que tiene que mejorar, debería ser homogénea y abordar las necesidades individuales, ni más ni menos que en cualquier otra circunstancia sanitaria como podría ser un embarazo, un tratamiento para el acné,  o un tratamiento anticonceptivo…

El texto sigue incidiendo hasta el final en las mismas ideas prejuiciosas, resaltando la necesidad de institucionalizar la segregación en unidades.

Luchamos porque los tratamientos que son eficaces no dependan de arbitrariedades, porque no haya desabastecimiento y se garantice el suministro pero como un derecho ciudadano. También luchamos por una atención sanitaria adecuada, porque se nos atienda con respeto en igualdad que al resto de ciudadanxs, pero no a costa de problematizarnos y segregarnos sino porque somos ciudadanxs de pleno derecho y también lo son nuestrxs hijxs.

También queremos recordar que la ley 3/2007 dejó fuera de la posibilidad de reconocer legalmente la identidad de nuestras hijas e hijos, que el Tribunal Supremo ha planteado una cuestión de inconstitucionalidad a este respecto y que es un tema que hay que abordar con imperiosa urgencia.